Notas

El frío no detuvo la pasión: Universitario A se quedó con la gloria en el Mundialista

Se cerró la primera parte del año con la final más esperada: GER A y UNI A

La tarde rosarina se presentaba hostil, helada y bajo un manto de nubes que tapaba por completo el sol. Sin embargo, el clima no fue excusa: el Estadio Mundialista de Rosario lució un gran marco de público para presenciar lo que todos esperaban, la gran final del Torneo Apertura de Primera Damas A de la AHL. El título se definía entre Gimnasia y Esgrima (GER) A y Universitario (UNI) A, indiscutidamente los dos equipos más regulares y estables a lo largo de las 11 fechas del certamen.


Golpes tempranos y respuestas tácticas


El encuentro comenzó con GER intentando tomar la iniciativa a través de un par de ataques profundos. Sin embargo, en el momento menos pensado, UNI pegó primero. Tras un contragolpe letal a los 3´, una pelota lenta que la arquera 'mens sana', Mayra Arancibia, no logró despejar con claridad quedó boyando; atenta a la jugada, Lucila Olivieri la conectó para estampar el 1 a 0 para las de Las Delicias.


A partir de la apertura del marcador, el partido entró en un terreno de pocas luces. El planteo táctico de Universitario dio frutos al bloquear el circuito de juego de su rival, forzando a GER a salir de manera constante por el sector izquierdo. A pesar de la incomodidad, las dirigidas por Leo Chao se las ingeniaron para cosechar varios corners cortos a favor. Llamativamente, la búsqueda fue siempre la misma: bocha a la segunda pareja y barrida de Josefina García. La insistencia tuvo premio, y por esa vía llegó el empate transitorio para Gimnasia. ¿GER no tiene otra jugada preparada para los cortos?, nos preguntábamos en la transmisión del partido.


Intensidad en las áreas y un cierre de película


El partido no daba respiro. A los 31 minutos, Universitario volvió a pasar al frente. Valentina Gilardoni, la "Colorada" —siempre peligrosa y punzante dentro del área—, puso el 2 a 1. Junto a Rocío Bianchi, Gilardoni firmó una de las actuaciones más destacadas en el equipo conducido por Charlie Young.


Ya en el último cuarto, GER pareció descifrar el partido y entendió que "el negocio" estaba por la banda derecha. En los últimos 15 minutos, las de la sede del parque consiguieron más profundidad que en todo el resto del encuentro. La premisa fue clara: cada bocha debía pasar por la conducción de Martina Ferrazini para terminar en el palo de la "Chula" Ruggieri. Y funcionó. Fue la propia Ruggieri quien encontró el gol del empate definitivo, mandando la historia a la definición por penales australianos.


La corona viaja a Las Delicias


En la tanda de los shoot-outs, la efectividad y la templanza estuvieron del lado de Universitario, que terminó sellando su victoria para gritar campeón y sumar una nueva estrella a sus vitrinas.
En el balance general, la final no se destacó por el alto vuelo técnico. Si bien superó el nivel mostrado en las semifinales, el esperado "hockey piripipi"  sigue siendo una materia pendiente en el Litoral. De todas formas, a UNI poco le importará el lirismo: la copa ya está en su casa.