La capitana del Verdinegro, Bernabella Tirabassi, compartió la ilusión y la responsabilidad del plantel antes de la semifinal contra Universitario. Confianza plena en el ADN de Duendes para meterse en la definición del Litoral.
La cuenta regresiva se agota y el clásico de semifinales entre Duendes y Universitario se empieza a jugar en las cabezas y en las palabras de sus protagonistas. Si por el lado de las Académicas la bandera es el sistema táctico, en Las Delicias la respuesta está en el temple, el compromiso y ese fuego sagrado que históricamente caracteriza al club en los momentos calientes. Bernabella Tirabassi, la gran capitana del Verdinegro, dialogó con Esto es Hockey y transmitió la vibración de un plantel que sabe jugar bajo presión.
Volver a meterse entre las cuatro mejores de la región no es algo que en Duendes se tome a la ligera. Al contrario, se vive con la intensidad de los que quieren seguir escribiendo páginas doradas.
"Jugar una semifinal nuevamente implica una mezcla de sensaciones: de ilusión, orgullo y responsabilidad por seguir manteniendo al club en lo más alto de lo que podamos jugar", arrancó expresando la referente verdinegra, resumiendo el sentir de un grupo que lleva la autoexigencia en la sangre.
Lejos de achicarse ante la jerarquía del rival o el peso del partido, Bernabella confía ciegamente en la madurez y el carácter que sus compañeras sacan a relucir cuando las papas queman. "Confiamos en el trabajo y en el compromiso del equipo, y de la capacidad que tiene particularmente este Duendes por salir fortalecido de estas situaciones definitorias", disparó con firmeza, apelando a ese plus competitivo que tantas alegrías le dio a la institución.
El objetivo en Las Delicias está clarísimo y no hay medias tintas a la hora de encarar los 60 minutos reglamentarios. El chip de Duendes está puesto en vaciarse por completo para dar el golpe definitivo. "Estamos convencidas de que vamos a dar el 100 por 100 para meternos en la final del torneo", concluyó Tirabassi.