El pasado sábado, el Hipódromo Municipal de Rosario se transformó en el epicentro de una jornada histórica para el deporte inclusivo. Con la participación de más de 250 jugadores, se llevó a cabo el II Encuentro Camilo Vázquez, un evento que reafirmó que el hockey es, ante todo, una herramienta de unión y amistad.
Un despliegue federal y diverso
La convocatoria superó todas las expectativas, reuniendo a una comunidad deportiva vibrante y heterogénea. El césped del Hipódromo vibró con la energía de:
• Categorías Sub 14: Representantes de todos los clubes de la Asociación Rosarina de Hockey.
• Mixed Ability: Delegaciones regionales provenientes de Villa Cañas, Firmat y Villa María, quienes demostraron el crecimiento de esta modalidad que integra a jugadores con y sin discapacidad en un mismo equipo.
• Preseleccionado Nacional de Hockey ID: El equipo nacional de discapacidad intelectual, que se encontraba realizando su concentración en la ciudad, jerarquizó el encuentro con su presencia y talento.

Mucho más que un resultado deportivo
Bajo el lema de la integración, el encuentro no se centró en la competencia tradicional, sino en los valores que definen al "Camilo Vázquez": la camaradería y el respeto. Las categorías juveniles locales compartieron cancha, experiencias y risas con los equipos de Mixed Ability, derribando barreras y prejuicios a través del pase de una bocha.
"Fue una verdadera fiesta del hockey y de la amistad. Ver a los chicos de los clubes locales integrarse de forma tan natural con el preseleccionado y los equipos regionales nos demuestra que el deporte no tiene límites", comentaron desde la organización.

Rosario, referente de inclusión
La elección de Rosario como sede, y específicamente las instalaciones del Hipódromo, subraya el compromiso de la ciudad con el desarrollo del Hockey ID y las modalidades inclusivas. La presencia del preseleccionado nacional entrenando en suelo rosarino durante el fin de semana cerró con broche de oro una jornada que quedará en la memoria de los 250 protagonistas.
El II Encuentro Camilo Vázquez no fue solo un torneo; fue la prueba fehaciente de que, cuando hay pasión y voluntad, el deporte es el lenguaje universal de todos.
