En el mundo del deporte, los grandes logros rara vez llegan por azar; suelen ser el resultado de un camino trazado con paciencia, dedicación y una clara visión de crecimiento. Para Emiliano Avaca, para los amigos “pulga”, integrar el cuerpo técnico de un seleccionado nacional no es un golpe de suerte, sino la culminación de un proceso que comenzó hace ocho años, paso a paso, "escalón a escalón".
El origen: semillas en suelo mexicano
Todo comenzó en 2018, cuando Emiliano viajó a México junto a Manuel Brunet e Iñaki Alvarez para dictar una clínica de hockey. Aquella primera experiencia no solo abrió una puerta, sino que marcó el inicio de un vínculo profundo con el hockey del país azteca.
Tras esa primera incursión, el camino fue ascendente. Emiliano comenzó a consolidar su nombre en el ámbito local a través de una serie de pasos estratégicos: primero, la participación en una copa de menores; luego, una capacitación para entrenadores, y finalmente, la dirección de una copa de mayores para el Bienen Hockey Club. Cada una de estas instancias fue un ladrillo más en la construcción de su reputación profesional.
La apuesta de confianza
El salto definitivo hacia el ámbito de los seleccionados llegó de la mano de Roberto García, una figura clave en este proceso. Fue García quien, reconociendo la capacidad y el compromiso de Emiliano, lo contactó para sumarlo a su proyecto como parte del cuerpo técnico de los Juniors de México. La invitación no solo representó una oportunidad laboral, sino la validación de años de trabajo silencioso y constante.
Rumbo al Panamericano: un trabajo a dos tiempos
La intensidad del desafío se ha hecho sentir en las últimas semanas. El pasado 10 de abril, el equipo llevó a cabo una concentración presencial que sirvió como punto de partida para una etapa de trabajo minucioso.
Desde aquel encuentro, Emiliano y el equipo técnico han sostenido una dinámica de entrenamiento híbrida, combinando sesiones presenciales con un riguroso trabajo virtual. Este esquema ha sido fundamental para preparar al equipo de cara a los próximos Juegos Panamericanos, donde el objetivo es trasladar al campo de juego toda la preparación planificada.
Un sueño cumplido
Hoy, al mirar hacia atrás, Emiliano reflexiona sobre la importancia de la perseverancia. "Para mí, los sueños empiezan de a poquito, escalón a escalón", comenta.
Para Emiliano, estar donde está hoy no es el final de la historia, sino la confirmación de que, cuando la pasión se combina con el trabajo sostenido, las metas más ambiciosas son posibles.