Notas

Fernando Gómez: El árbitro le ganó al jugador

A pesar de ejercer, durante años, una de las labores más cuestionadas en el deporte, "el negro" Gómez es una de las personas más respetadas y queridas en el hockey

La historia de Fernando Gómez con el hockey comenzó como cualquier chico que corre detrás de la bocha. Fue en 1988, en Newell´s Old Boys, donde dio sus primeros pasos. Sin embargo, tras la disolución de las inferiores leprosas "el negro" Gómez encontró su verdadero hogar en el Club Universitario de Rosario.

"Uni fue la casa que me adoptó", recuerda con nostalgia y gratitud. Allí defendió la camiseta desde 1991 hasta el 2008, bajo las ordenes de Rubén Mosca, Ernesto Morlán y Roque Rognoni. Pero mientras su carrera como jugador crecía, una llamada inesperada a los 16 años cambaría su rumbo para siempre. Su capitán Michel Ocaña Zhaler, le pidió un relevo para arbitrar un partido en San Nicolás. Ese debut accidental, recuerda que lo acompaño su padre, fue la semilla de una vocación que lo llevaría a lo más alto dentro del árbitraje.

 

Una carrera en ascenso meteórico.

Lo que empezó como una emergencia se transformó en pasión. A los 18 años ya dirigía la Primera División de Damas de la AHL y a los 20 comenzaba su rodaje nacional. Durante una década, Fernando vivió en una dualidad fascinante: era jugador los domingos y árbitro los sábados. Finalmente, a los 31 años, decidió dedicarse de lleno al arbitraje internacional, una desición que lo llevó a recorrer el mundo.

Hoy, su rol ha evolucionado. Como Umpire Manager de la Federación Panamericana y la FIH, su misión no es juzgar una jugada, sino guiar a quienes lo hacen. Su reciente paso por la Pro League en Santiago del Estero - su segunda experiencia en este torneo - confirma que su carrera sigue en ascenso. "El objetivo es acompañarlos desde afuera, brindar devoluciones y ayudarlos a crecer", explica su labor con los árbritos actuales.

 

El desafío de las reglas y el presente rosarino

Como palabra autorizada, Gómez no esquiva los temas técnicos que generan debate en los terceros tiempos. Sobre el flick, asegura que la FIH está logrando mayor claridad: " Hoy estamos más cerca de una unificación de criterio justa, brindando referencias tanto al defensor como al atacante". No obstante, reconoce que es la jugada, más compleja del hockey moderno debido a su naturaleza única e irrepetible.

Respecto al nivel local, Fernando ve a Rosario en un proceso de "transición y recambio". Aunque destaca la calidad de los jóvenes que asoman, es enfático en un punto: el arbitraje requiere tiempo. "El árbitro se prepara física y mentalmente, pero realmente mejora dirigiendo".

 

Presente y futuro

Su vida sigue ligada al hockey pero desde la gestión y la formación. Entre capacitaciones en la AHL y coordinaciones para la CAH, Fernando espera sus próximas designaciones internacionales para el 2026.

Aquel pibe que empezó en N.O.B. y creció en UNI hoy es un referente que, con la misma humildad de sus comienzos, sigue trabajando para que el hockey sea un deporte más justo, dinámico y profesional.